Bronco: El gobernador de las redes sociales

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Jaime Rodríguez “El Bronco” ganó las elecciones el pasado 7 de junio convirtiéndose en el primer gobernador electo que llega sin militar oficialmente en un partido. Del ejercicio electoral en Nuevo León se pueden hacer muchos apuntes, me quedo con 3.

 

Democracia plena. 

 

A su victoria, los líderes de opinión la han calificado como un duro golpe a la partidocracia aunque sea, en realidad, el resultado de una población que no sólo vive democracia plena sino que además la utiliza para demostrar que está presente, que piensa y que es totalmente capaz de elegir como representante a quien le plazca. Cualquier discurso que minimice esta capacidad de los votantes o que los califique de dormidos y manipulados sonará a vieja retórica de quién desconoce o de quien quiere desconocer la realidad por conveniencia. Esto es un logro que hoy se disfruta gracias a los aciertos y errores de ambos, partidos y ciudadanos.

 

El candidato de las redes sociales. 

 

En lo que he publicado antes, expliqué que si bien es imprescindible hacer una buena campaña en las plataformas de redes sociales, ésta no es suficiente para comunicar ese tipo de mensajes ni mucho menos para ganar una elección. Hoy vuelvo a defender mi teoría de que el éxito de una campaña en facebook no es relevante si no es retomada por los medios tradicionales y así fue. Grupo Reforma, y no su indiscutible éxito en redes sociales, fue sin duda el ingrediente mediático que impulsó al Bronco. El gobernador electo ha dicho que su gobierno no pagará un peso a Televisa, Azteca y Multimedios para posicionar su figura en los medios, lo que es mentira pues a eso se dedicó los últimos 4 años. Llenó la radio local con canciones que lo idolatraban, la calle con panorámicos y hasta se hizo su propia película. Lo que pudo hacer sin presupuesto, lo hará con él.

 

Mayoría sin mayoría. 

 

Otro tema del que he escrito es del reto que representa para los servidores públicos electos haber ganado con porcentajes de diferencia mínimas. Cuando ganó Fausto Vallejo, escribí que sería un caso de estudio, lo que se confirma después de dos gobernadores suplentes y su salida en menos de tres años. Habremos ahora de observar los casos recientes como el de Colima donde el PRI ganó la gubernatura por menos de 600 votos.

Afortunadamente, el Bronco ganó con casi el 50% de los votos, lo que lo hace tomar un gobierno que lleva de antemano el respaldo de la mayoría de los ciudadanos. El desafío para Nuevo León será, entonces, no repetir lo que pasara con Vicente Fox en el 2000. El ingeniero Jaime Rodríguez tendrá que poner a prueba su capacidad para negociar y gobernar, ya no se diga sin la mayoría en el Congreso sino además sin un sólo aliado más que el apoyo popular expresado en las urnas, mismo que no le será eterno.